En América Latina, las invasiones del suelo y los asentamientos informales, son una forma muy común en la urbanización de las ciudades, este fenómeno se da, por lo menos en Antioquia, producto de la violencia y desplazamientos forzados que se vivió entre los años 80s y 90s. En este departamento, en donde está ubicada Medellín la segunda ciudad más poblada de Colombia, según cifras del Departamento Nacional de Estadística –DANE-, es una práctica muy común, que ha incidido en la cultura urbana del departamento. De ahí, que uno de los desafíos a la hora de hablar de desarrollo y equidad, está en poder cubrir el déficit cualitativo y cuantitativo de vivienda, entendiéndola como el refugio, como el espacio en que las familias y el individuo puede desarrollarse y construir progreso. La vivienda es el epicentro y en donde se dan las mayores

transformaciones sociales, pero también constituye un atributo esencial a la hora de habitar el espacio público y de consolidar la cultura de la sostenibilidad en las comunidades.
Es por eso, que en el gobierno Unidos por Antioquia 2020-2023, la mirada está puesta a consolidar un modelo de desarrollo más creativo, productivo, incluyente y sobretodo, resiliente. Programas y proyectos orientados a encontrar un equilibrio y armonía entre todos los sectores productivos y el medio ambiente. Y es allí, en donde la construcción y mejoramiento de vivienda, por su impacto social se vuelve una herramienta transversal para lograr un territorio transformado por la equidad.


Por otro lado, la Nueva Agenda Urbana, en donde se establece la importancia de las ciudades y comunidades sostenibles, a través del ODS 11 pone al descubierto la necesidad de incorporar los conceptos de sostenibilidad y calidad de vida para tener comunidades más seguras, empoderadas y participativas de las estrategias que beneficien el bien común.


Según datos de la Encuesta de Calidad de Vida 2019 de la Gobernación de Antioquia, el número de viviendas con déficit cuantitativo fue de 98.041 (viviendas con carencias habitacionales, en estructura - paredes, cohabitación y hacinamiento no mitigable), y el número de viviendas con déficit cualitativo, tanto urbanas como rurales (viviendas con problemas susceptibles a ser mejorados, en estructura de los pisos, hacinamiento mitigable, servicios públicos y lugar inadecuado para preparar los alimentos), fue de 294.870.


La meta, es que en 2023 estén en marcha 75 mil soluciones de vivienda dignas y sostenibles que beneficien a igual número de familias en el departamento de Antioquia y que reduzcan esa deuda de seguridad, de salud, de equidad que se tiene con las comunidades.


En este panel virtual se abordará - desde una perspectiva interdisciplinaria - cómo el urbanismo, la sostenibilidad y la equidad deben ir de la mano, especialmente en tiempos de cambio, en donde la vivienda ha cobrado mayor relevancia cuando se trata de mejorar la calidad de vida de las comunidades y dignificar su hábitat.


Adicionalmente, estos desafíos que van en ascenso, por el rápido crecimiento de la población, también tiene que ver con la arquitectura, la construcción, las condiciones de habitabilidad, el confort y el clima, lo que abre un panorama muy interesante para plantear un dialogo activo con todos los sectores, pero en especial con las escuelas y los profesionales que están a cargo de la planificación de las ciudades.


Finalmente, este espacio está dirigido a los habitantes, gobiernos locales, organizaciones sociales y sus líderes y miembros de empresa privada asociada a temas de vivienda y hábitat de los 125 municipios de Antioquia. Este espacio enmarcado en las actividades de Octubre Urbano, hace parte de la estrategia de comunicación pública, para la capacitación y sensibilización sobre la vivienda digna, sostenible en el departamento.


Evento virtual a través de plataforma Teams.
Gratuito, con inscripción previa
Duración: 2 horas